Bonaire

Bonaire es una isla pequeña con un gran arrecife. Toda la costa es parque marino, se bucea desde la orilla y no desde un barco, y en la mayoría de los lugares el coral empieza a pocos metros. Por eso viene la mayoría de los huéspedes, y por eso muchos vuelven.

Fuera del agua hay más de lo que la isla deja ver a primera vista: flamencos en las salinas, un viento que convierte Lac Bay en uno de los mejores spots de windsurf del mundo, una capital que se cruza a pie y una oferta gastronómica que va del food truck a la mesa con menú degustación. Estas páginas recogen por escrito lo que contamos a los huéspedes cuando nos preguntan.